En ocasiones veo acciones de marketing fantásticas como el Trato de Atrápalo en las que se ofrecen cosas verdaderamente aspiracionales para los consumidores (en este caso y por hacer un resumen máximo es que tú eliges un destino de los que proponen, vas, y a la vuelta decides cuánto les pagas por ello, si quieres cero, cero).

Pues bien, es cierto que trabajo en un departamento de marketing y que estoy al corriente de cómo funcionan estos temas, no dejo de sorprenderme al escuchar comentarios de personas (incluso a veces muy relacionadas con marketing) asegurando que tal o cual sorteo o promoción ¡es un fraude!, ¡seguro que es mentira!

A diario nos creemos que si no reenviamos una cadena vamos a tener mal sexo, que Alejandro Sanz llegó al hospital con una avería en el tubo de escape, que la pobre Anne Igartiburu es caracolística en cuanto a su identidad genético-sexual, que los L-Casei inmunitas provocan cáncer o que el hombre llegó a la luna… ¿y no nos creemos una promoción de una marca? ¿Por qué  creer que una marca iba a jugarse su reputación lanzando promociones con términos que no cumplen?

También hacemos caso a pies juntillas de lo que nos dice el periódico, la radio o la televisión, aún cuando si nos preguntan estoy seguro de que todos le otorgaríamos más credibilidad a Coca-Cola, J&B o Atrápalo que a Mariñas, Patiño y resto de la cuadra.

Estamos en la época del marketing orientado a consumidor, en la que lo más valioso que tiene una marca es su reputación; ninguna se la va a jugar en la ruleta rusa y, si lo hacen, estarán perdidas.

Yo soy de esos desgraciados a los que nunca les ha tocado nada en un sorteo, de los del “sigue buscando”, de los que imaginan cómo es que te toque un viaje alrededor del mundo y, en cambio, tengo fe en la maquinaria del marketing, ¿por qué será?

(Gracias Richar por iluminarme con el Trato)


Uno de los grandes caballos de batalla del progresismo y el avance social es el acercamiento de la cultura a aquellos que lo tienen más complicado, generalmente personas de un estrato económico bajo o alto gracias a su participación en programas del corazón.

¿Nos hace la cultura más felices? a mi no, mi ignorancia es enciclopédica (gracias padre).

Desde el punto de vista de masa social tengo claro que pan, circo y DEC son suficientes para elevar los ánimos y generar debate; ahora bien,  ¿qué hace feliz a una persona?

Hace un tiempo mantuve una acalorada discusión con una persona (con nombre de guerra Pitu), vehemente y/pero con la que da gusto discutir, acerca de la necesidad de dirigir o no las lecturas mínimas de cada uno de los habitantes del 3º del sol.

Yo sólo leo un par de libros al año que me secuestran desde la primera página (generalmente los dos son de Eduardo Mendoza); en cambio, si tengo que hacer el más mínimo esfuerzo por leerlo paso inmediatamente (¡oh, no!) al considerar que mi tiempo en este delicado planeta es tan escaso que, por evidencias de la ley de la oferta y la demanda, no pierdo el tiempo en casi nada que no me gusta, siempre que pueda elegir, claro está.

Personalmente pienso que la felicidad es una suma de momentos y no un estado permanente. El gran catalizador para llegar a esos estados es sin duda “la elección”, sin la que dificilmente podemos llegar a ser felices. Donde quiero llegar es a que si a mi me obligan a leer a Mendoza seguramente no seré feliz.

¿Hasta que punto es libre la elección de no leer y ser feliz con una cerveza y un partido de fútbol? Esa es la cuestión.

P.S: Algunos os estaréis preguntando por qué, tras una etapa de abstinencia de escritura, os castigo con un post tan aburrido… Quizá teníais que haber elegido mejor.


Leo al amigo Dans, la Ministra Sinde(scargas) ha sido denunciada por la asociación de internautas por conflicto de intereses.

Nuestra bienamada ministra ha incrementado las ayudas públicas al cine Español de manera grotesca (al menos para mi que soy de los que piensan que ¿por qué hay que subsidiar idiotas?), alcanzando en algunas partidas el 100% de incremento.

No es el primer caso de pago por apoyo a un colectivo, empresa o emPrisa, que se da en algún gobierno de este país; no es ninguna sorpresa que la independencia judicial de este país hará que la demanda no prospere y la maquinaria de comunicación del gobierno hará que ni nos enteremos de que esto ha existido (no en vano, la producción de la hez cinematográfica española corre a cargo de las principales cadenas de televisión del país)

En fin, deprimente.


Respeto todo pensamiento político, si es que esas palabras pueden ir juntas hoy en día, pero lo que leo y escucho acerca del Athletic-Barça hace que nazcan en mi los más abruptos sentimientos de pena y desprecio.

Nadie se hace eco hoy del egoismo del que hacen gala los que se hacen llamar nacionalistas ( a tiempo parcial para mi gusto); los aficionados de Barça y Athletic que hoy den la espalda al himno se la dan también a la coherencia.

¿Por qué no oigo a ningún catalanista de los que quieren selección propia reivindicar que el Barça compita en sus competiciones presuntamente nacionales?

Es evidente que tener una selección propia mola, total, los seleccionados son convocados casi gratis y es un modo de enaltecer a las masas.

¿Podría el Barça pagar la ficha de Eto’o, Messi o el mismo Piqué si jugaran en contra el Terrasa, el Nástic o similares? ¿Pagaría C33 o TV3 lo que pagan las cadenas nacionales por los derechos de semejantes partidos?

Nadie obliga a estos equipos a jugar competiciones que detestan, que no lo hagan.

No hay nada más ilegítimo en esta vida que la incoherencia.


Disclaimer

29Abr09

Sólamente quería aclarar a mis pocos pero fieles lectores que: NO SOY RESPONSABLE de la pandemia de gripe porcina; sé que cuadra, justo escribo el post anterior, tiene que ver con los cerdos…

Insisto en que mis conocimientos de química nunca me lo habrían permitido.

Por otro lado, aquellos que me conocéis tendréis claro que nunca habría empezado el trabajo por México, sobre todo teniendo tan cerca a los franceses.

Por si alguien de la OMS está leyendo esto:

Yo no he desatado la pandemia de gripe porcina
Yo no he desatado la pandemia de gripe porcina
Yo no he desatado la pandemia de gripe porcina

Seré culpable por haberlo soñado, de nuevo mi egocentrismo me lleva a un inapelable sí.


Sensaciones

20Abr09

Hoy he tenido una horrible pesadilla, no, no tiene nada que ver con caer al vacío ni con perder dientes ni nada de eso; mucho peor, se desataba una horrible pandemia en el mundo que amenazaba con destruir al ser humano.

Siempre he sido egocentrista (egocéntrico también pero no viene al caso) y cuando echo la vista atrás me doy cuenta de que no he vivido grandes y/o tristes historias de la humanidad; ni guerras mundiales, ni peste negra ni descubrimiento de américa;  nada lo suficientemente relevante como para satisfacer a mi ego, que piensa que debo vivir algo importante.

He tomado la decisión de que tendré que ser yo quien haga una cosa importante, no sé como, pero lo haré (prometo que no habrá matanzas y mis pobres conocimientos de bioquímica no me permiten desatar pandemias, tranquilos)

Este fin de semana me ha regalado algo muy importante, habrá que seguir trabajando.

¿Alguna idea?


Para muchos película de culto, para otros una gran desconocida.

Os dejo un corte de otro sublime ejemplo de humor absurdo a través de la que, para mi, es la mejor película española de todos los tiempos.